Habría que esperar hasta 1998 para la recuperación del evento en Almería capital, coincidiendo con la aparición de alguien importante en la historia del jazz nacional, el almeriense Alejandro Reyes, promotor vinculado siempre al mítico Club de Jazz del Colegio Mayor San Juan Evangelista de Madrid. También llegó una nueva denominación, enfocada a publicitar ese evento deportivo que prometía cambiar a Almería de arriba abajo: Los Juegos Mediterráneos
A diferencia del último festival celebrado, no repararon en gastos para publicitar este como es debido y, lógicamente, hubo gran afluencia de un público ávido por volver a disfrutarlo. Se recuperaron las actividades paralelas, con mesas redondas en el Georgia Jazz Club, actuaciones de bandas locales y nacionales, como Milestones, una excelente formación compuesta por Fabio Miano, Richie Ferrer, Carlos González, Ramon Cardo, Ove Larsson y Ramón Pastor.
Los platos fuertes actuaban en el Maestro Padilla, y comenzaron con la propuesta de fusión del saxofonista Bill Evans y su proyecto Push. Continuó un espectáculo llamado Palabra de Guitarra Latina, donde se dieron cita nueve excelentes guitarristas de diversos estilos del jazz: Larry Coryell, Ray Gómez, Joan Bibiloni, Jordi Bonell, Diego Amador, Tito Alcedo, Joel Xavier, Luis Salinas y nuestro Tomatito.
Concierto complicado fue el del pianista japonés Yosuke Yamashita, con su New York Trio (con Cecil McBee al bajo y Pheroah Aklaff en la batería). Jazz modal y free, muy denso, y que solo aguantamos estoicamente los muy aficionados, mientras algunos despistados abandonaban la sala sin entender lo que allí estaba ocurriendo. Por el contrario, en la jornada de cierre se ofreció uno de los conciertos más deliciosos y, a la vez, espectaculares que he podido presenciar en mi vida, el trio del saxofonista Phil Woods, con el excelente pianista Mulgrew Miller y el mítico contrabajista danés Niels-Henning Ørsted Pedersen (NHOP). Bop y cool clásico, sentando cátedra sobre como tocar jazz.
Los almerienses respiramos aliviados. Nuestro festival parecía haber vuelto, aunque no sabíamos cuánto tiempo iba a quedarse.